Search

¿Pueden los gobiernos matar a Bitcoin?



No puedes matar una idea.

Bitcoin se extiende más allá del código, es una forma de pensar.

Los que logramos entender Bitcoin hemos entrado a lo que llamamos “la madriguera del conejo” (rabbit hole) y estamos desafiando los conceptos impuestos del dinero, gobierno y sociedad.


El dinero representa el tiempo y la energía almacenados de un individuo. La preservación de eso es una cuestión de derechos humanos.


Gracias a la pandemia del 2020 nos hemos dado cuenta que nuestras libertades para viajar, salir a la calle o realizar actos públicos fueron restringidos y observamos que otros aspectos de nuestra vida como el dinero también pueden estar sujetos a restricciones. Afortunadamente ya existe una gran herramienta que nos ayuda a mantener nuestra riqueza.

“Creer que todas las personas en el mundo que han adoptado bitcoin por la libertad financiera y la soberanía que proporciona se rendirán repentinamente y aceptarían la última infracción de esa libertad no es racional.” — Parker Lewis

La fe es necesaria para que todo funcione.

La moneda fiduciaria (fiat) solo está “respaldada” por la fe de quienes la poseen. En otras palabras, la fe en el gobierno que lo emite.


Si un gobierno reconociera a Bitcoin como una amenaza entonces los ciudadanos, y hasta los inversionistas (nacionales y extranjeros) se preguntarían por qué ese gobierno se siente amenazado. Después de todo, la mayoría de los ciudadanos aceptan la naturaleza y poder gubernamental.


¡En estricto sentido el gobierno es omnipotente y poderoso!

Pero esto es un juego de confianza: si desconfias, pierdes.

Es claro que prohibir o intentar regular Bitcoin aumentará su visibilidad. Esto se conoce comúnmente como el “Efecto Streisand”, que es un fenómeno social que ocurre cuando en un intento de ocultar, eliminar o censurar información tiene la consecuencia no deseada de dar más publicidad a esa información. Esa estrategia es muy usada para lanzamientos de películas, software, noticias e incluso campañas políticas.


El enemigo de tu enemigo es tu amigo

Apagar la red de Bitcoin de forma global es imposible debido a un problema de coordinación: Todos los gobiernos del mundo deben estar de acuerdo con las decisiones de los demás.


Y como bien sabemos, los gobiernos no confían entre sí y poco se ayudan unos a otros por lo que, si Bitcoin es una amenaza para un gobierno, significa que es un aliado para otro.


Un buen ejemplo es el calentamiento global. Si los gobiernos de todo el mundo, que han identificado esto como un problema importante, no pueden construir una coalición universal, entonces es muy difícil que puedan hacer lo mismo con Bitcoin.


-¿Existe la posibilidad de que los gobiernos de todo el mundo decidan por unanimidad volver al patrón oro?.

-Si, esa posibilidad existe pero sería inútil, ya que no resolvería el problema subyacente: "confiar en los demás gobiernos"


Si un gobierno no confía en las auditorías de otro gobierno, ¿por qué deberíamos hacerlo nosotros?

No se puede prohibir el libre albedrío.

Tanto India como China ya han intentado prohibir Bitcoin con poco éxito.

Afortunadamente esas iniciativas sólo han aumentado la visibilidad de la criptomoneda y desperdiciado valioso tiempo y esfuerzo en atacar un proyecto que no puede ser aniquilado. Y no olvidemos que tenemos claros ejemplos de que la prohibición no funciona:

  • Las Drogas.- Durante los últimos 40 años, EE. UU. (Y otros países) han librado una “guerra contra las drogas” que tiene poco o ningún impacto en el uso y ha llevado a enormes problemas socioeconómicos con las minorías y la tasa de encarcelamiento. Prohibir no es la solución.


  • Libertad de expresión.- Bitcoin es código, es un lenguaje, y todo lenguaje es una forma de expresión. Si los gobiernos quieren prohibirlo, es muy probable que se convierta en un problema de libertad de expresión.

Existe un precedente reciente de que los tribunales de Estados Unidos han defendido un discurso controvertido: “Defense Distributed v. Departamento de Estado de los Estados Unidos” Este caso fue llevado a los tribunales en 2015, dos años después de que a Cody Wilson y Defense Distributed se les prohibiera compartir archivos para la primera pistola impresa en 3D en Internet.

Al final, el gobierno de Estados Unidos llegó a un acuerdo con Defense Distributed para permitirles distribuir los archivos.


  • El Oro.- Otro ejemplo claro de que las prohibiciones son a favor de lo que se prohíbe lo tenemos en 1933 cuando el oro fue declarado ilegal. Contrario a lo que uno pensaría, el oro no perdió su valor ni se desvaneció, ¡en realidad aumentó de precio!

Y Bitcoin es claramente diferente del oro en su portabilidad, divisibilidad y verificabilidad, lo que lo hace aún más difícil de eliminar.


¿Como gana Bitcoin?

Bitcoin sobrevive a través de la penetración del mercado:

-A medida que aumenta el precio de Bitcoin, la seguridad del Proof of Work (prueba de trabajo) de la red de Bitcoin también aumenta.


-Si entre el 20% y el 50% de la población de un país posee Bitcoin, prohibirlo sería muy impopular desde una perspectiva política. Bitcoin como capital es muy fluido, lo que significa que estos ciudadanos pueden trasladarse rápidamente a otra jurisdicción fuera del control de ese gobierno.

Jaque Mate

El poco entendimiento de Bitcoin y el desprecio de la mayoría de la población, ha sido una bendición disfrazada que ha permitido que las empresas y personas que logran descifrar el concepto fundamental del dinero tomen ventaja económica y práctica.


A medida que aumenta en valor e importancia, Bitcoin se vuelve más seguro.

La adopción del mercado y la recompensa de bloque incrementan de igual forma su seguridad.

En el mismo momento en que los gobiernos reconozcan la amenaza de Bitcoin a su existencia, será demasiado fuerte, demasiado grande y demasiado integrado para matarlo.


Regular un sistema desregulado es una utopía

Por su composición la red de Bitcoin carece de un mando central o de un grupo que controle el proyecto. Bitcoin es un sistema colectivo digital, mundial y antifrágil que no distingue fronteras, idiomas, gobiernos o ideologías. En su concepción es un medio de transmisión completamente libre.


Bajo esas premisas, la intención de regular su actividad es una contradicción técnica y de concepto ya que las regulaciones se basan en poder tener el control y obligatoriedad sobre lo que están regulando.


Claramente quien mencione que Bitcoin puede ser regulado es que no entiende su funcionamiento.

Querer regular a Bitcoin es como querer regular la rotación de la tierra. No significa que no sea posible, ya hemos visto que el ser humano ha podido controlar casi cualquier cosa que se proponga, pero para ambos casos se requiere de un gigantesco gasto monetario, conocimiento y tiempo para lograrlo.


Deseo muy buena suerte a quienes traten de alcanzar esa utopía.

410 views0 comments